Ya les conté que la primera experiencia laboral de mi hija es como supervisora (por su grado académico le dieron la oportunidad) y que ella tiene un corazón intensamente tierno, que al principio se le hizo bien difícil su trabajo por los problemas de los compañeros hasta que comenzó otra supervisora bien fuerte y con mucha experiencia.
Hoy precisamente a mi hija le correspondía estar a cargo del grupo como Directora Interina (labora en una de las organizaciones sin fines de lucro de mi país que ayudan a los niños). Ella estaba bien preocupada por el interinato de hoy y le dije el viernes que estuviera tranquila porque ella tomó seminarios de supervisión, que conoce cómo son los compañeros de trabajo, quién tolera o no al otro y finalmente, que ya aprendió algunas cosas de la supervisora fuerte.
Pues, gracias a Dios hoy llegó a mi hogar súper contenta por su labor realizada. Me dijo que tuvo que tomar una decisión que la otra Directora en propiedad no ha tenido que confrontar y que al tomar la decisión sentía paz, por lo que al sentir paz sabía que había tomado la decisión correcta. Me encanta verla así feliz y segura de sí misma.
Ella tiene la gran bendición que todos los que trabajan en la organización se llevan bien con ella y no la ven como una amenaza porque los trata a todos iguales. Me cuenta que se encuentra entre dos grupos; los dos grupos no se llevan, ambos les cuentan las situaciones que tienen con el otro grupo y ya ella conoce todo lo que ha transcurrido antes que ellos se lo cuenten, pero ante los dos grupos se hace como que las polémicas son nuevas para ella y fluye entre todos (en mi pasado laboral tuve experiencia similar, pero yo no era supervisora).
Esa es la mejor estrategia, no podemos ser infelices por los demás, tenemos que sobrevivir porque la vida es corta y está pasando rápidamente. Ya mañana es miércoles y hace poco era miércoles. ¿Se están dando cuenta cómo está pasando el tiempo?
/////////Fluyan, disfruten este hermoso regalo de Dios y sean felices/////////.