Les cuento esta historia con tristeza porque conozco a este ex matrimonio. Hace un tiempo los conocí por una amiga en común. En aquel momento mi amiga me los presentó. Luego, me dijo que él era Cura o Padre y ella iba a su Iglesia. Llegó un momento en que ambos se enamoraron y él decidió dejar de ser Padre y se casó con ella.
Era una familia ejemplar. Tuvieron dos hijas hermosas, inteligentes y buenas. Se veían los cuatros sumamente felices. Salían en familia y eran admirados por nosotros. Él era un hombre serio, pero afable y ella súper simpática, alegre y súper agradable.
Tristemente después de ellos pasar doce años juntos, ella se enamora de otra mujer y cuando su esposo se entera de lo que estaba ocurriendo se divorció y desapareció. Digo desapareció porque jamás lo volvimos a ver ni sabemos dónde está al día de hoy. Sus hijas se comunicaban con su padre, pero vivían con su madre.
Cuando sus hijas tuvieron la mayoría de edad se fueron a vivir con su padre, pero seguían comunicándose con su madre.
Ya ustedes saben que nosotros somos un grupo de toda la vida y en este caso, compartimos menos tiempo con el matrimonio y más con ella y su nueva pareja, ya que la llevaba a todas las actividades de nosotros. Luego, ella tuvo otra nueva pareja femenina que no conocimos y hoy día vive sola, pero sus hijas están pendiente a ella.
Bueno mi gente, la vida es una caja de sorpresas. No sabemos qué hay en el interior de cada persona. Lo importante de todo es ser siempre genuinos y dejarnos ver tal como somos, ya que la persona que nos acepta hoy nos aceptará siempre, pero no le hagamos daño a otras personas porque nadie se lo merece. Les digo esto porque supe que ella lo que quería era hacer un cambio en su vida y le cambió la vida a su esposo y sus dos hijas, ya que ella regresó a lo que era genuinamente.
Así es la vida…..