Durante este año me he dedicado a preparar limber de coco. Cuando mi esposo y yo hacemos compra en el supermercado compramos dos potes de leche de crema de coco, dos potes de leche de coco y dos de agua de coco. Una vez tengo estos, los mezclo en una olla grande y le echo vainilla y canela. Después de mezclarlos, los echo en vasos de cinco onzas y los coloco en el refrigerador y al día siguiente comenzamos a comerlos.
Les cuento que mi esposo está haciendo unas cosas que antes nunca las hacía que me están sacando de mi ser. Ayer jueves en la noche, nos encontrábamos mi esposo y yo viendo televisión en la sala de nuestra casa y comiendo limber. De momento mi esposo ha destornudado como un salvaje que lo debe haber escuchado en todas las residencias del lugar donde vivo. Fue algo tan desagradable e intolerante. Parecía un salvaje e incivilizado.
Soy una persona paciente, tranquila, pasiva, pero esto me sacó por completo y le dije con actitud y coraje que se estaba comportando como un animal y un ser incivilizado, que jamás volviera a repetir lo que hizo. Saben qué?, no lo tomó en serio, pero le caí en encima con seriedad y determinación para que no lo repita. Entiendo que no lo va a repetir porque hace un tiempo atrás también reaccionó con otro sonido vocal totalmente desagradable y reaccioné de la misma forma y no lo ha vuelto a repetir.
Con esto les quiero llevar el mensaje tanto a damas como a caballeros que no toleren lo que no les agrade de sus parejas. Desde el primer momento digan lo que sienten sin gritar ni agresividad sino con determinación y firmeza. Todo se puede detener si lo hablamos de inmediato. Ustedes pueden estar seguros que el pájaro (le digo pájaro porque estoy escribiendo con coraje) que vive conmigo, jamás se le ocurrirá repetir ninguna de las dos acciones desagradables porque nunca me ve hablando con actitud y determinación sobre una acción de él que no me gusta. Además, pensé que estas posibles manías las hace por su edad, pero lo descarto porque tengo un compañero de trabajo que es joven y lo escuché destornudar así. No quiero pensar que esto sea típico o mejor dicho una conducta aprendida de los hombres, que de pequeños observan esta conducta desagradable de sus padres y ellos la repiten.
Bueno, espero que esto no se vuelva a repetir en mi hogar y a ustedes si están viviendo algo similar y les molesta, les aconsejo que detengan la situación a tiempo porque cuando se crean las costumbres van a hacer más difíciles modificarlas. Les deseo BUENA SUERTE…..