Leí una alerta en Facebook para mi país que decía: “Atentos a la actividad sísmica”. Gracias a Dios que los noticieros de mi país no han dicho nada porque soy de las personas que creo que, lo que pregonamos ocurre. Meses antes de la Pandemia de COVID, nos enseñaron cómo prepararnos para un terremoto,que tuviéramos una mochila y a partir de esas orientaciones, los temblores en mi país eran diarios, estábamos bajo nervios y peor aún para los que residían en el área sur de mi país.
Según ese mensaje ya están pasando 24 horas y todavía quedan dos días. A mi madre, jamás se lo diré porque se muere de los nervios. Precisamente el sábado pasado me encontraba en un restaurante en Piñones cuando mis hijas me avisaron que hubo un terremoto en el océano y había una alerta de tsunami. Los que han visitado a Piñones saben que si hubiese un tsunami en el Atlantico, yo no estaría hoy escribiendo porque no estaría viva, ya que todas las estructuras están cercas del mar “frente al mar”.
Pues les diré que no me dio miedo, solo le dije a mi esposo que quizás no sería por el Atlantico sino por el Mar Caribe o por el oeste y continúe tomándome mis coors light🤣 muy tranquila hasta que recordé que mi madre estaba sola y residimos cerca de la playa (pero me desconecté del tema hasta del pensamiento).
Lo único que le pido a Dios que no vuelvan a ocurrir los temblores de finales del 2019 y principios de 2020. En estos momentos estoy más tranquila porque pienso que el gobierno sabía lo que venía y por eso nos estuvo preparando sin alarmarnos. Así que mientras el gobierno no me enseñe cómo protegerme y que me oriente a preparar una mochila, significa que todo está bien.
Amén