Miren bien… no se dejen engañar…


Desde hace cuatro días comencé en Netflix una película y por fin la terminé hoy. Tiene que ver con una abogada de la raza negra quien pretende defender a un pintor famoso  pica flor también de raza negra, a quien el cuñado de la abogada  que era el fiscal del caso, quería meter preso al pintor por asesinato de una mujer quien resultó que estaba viva residiendo en República  Dominicana, porque la esposa del fiscal   lo traicionó sentimentalmente  con el artista y resultó que la abogada también traicionó a su esposo (hermano del fiscal) con el mismo artista.

Bueno con esto quiero decirles que no todo es como se ve o como se pinta. Aquí les contaré mi historia.

Siempre fui una niña mimada y súper sana. Casi a los 18 años cuando finalizaba el cuarto año, tuve mi primer novio. Estoy segura que ese muchacho posiblemente se fijó en mí por mi estatus social, pero parece que luego se enamoró de mi (eso supe después), pero lo dejé porque yo no me enamoré de él. Ahora reside en Texas, Estados Unidos.

Después del primero, estuve un solo día con quien le llamé mi segundo novio.  Lo conocí en mi ambiente social y  seguimos para un segundo día ya que estudiábamos en  un colegio universitario de mi país que se llamaba Junior College en Rio Piedras de Ana G Méndez. Esta fue la segunda y última vez que estuvimos besándonos en una escalera de un edificio frente al colegio. A mí nunca me interesó porque llegó de la nada, pero era uno de los más famosos del colegio. Así que, varias semanas después supe y lo vi con otra estudiante del colegio y hablé con él para decirle que siguiéramos como amigos y así lo acordamos. De este no se donde reside, pero me dijeron que le extirparon una pierna. 

El tercero era dominicano y residente muchos años en mi país. Estaba poderoso económicamente y aún así actualmente en su país.  Cuando nos conocimos no me di cuenta de sus intereses, ya que pienso que a través de mi familia podía llegar mucho más lejos de donde estaba. También lo dejé, cuando lo dejé me llevó serenata a mi ventana, corría literalmente detrás de mí, rogó como nene pequeño a mis familiares y amigos, por lo que no sé si se enamoró o quería vengarse👀, pero no regresé con él.  Ahora reside en Puerto Plata en República Dominicana. 

El cuarto fue un ‘part time lover”, como la canción de Cano Estremera. También sé que se fijó en mí por mi estatus social, pero este para mí fue diferente porque yo sabía que no podía tener nada con él, pero me encantaba y este si me dio duro a mi corazón, mente y espíritu. Aquí  que con esto puedo entender que cuando algo es imposible te atrae más. Este creo que también se fijó en mí por lo mismo de los anteriores, pero en este me fijé sabiendo que no tenía futuro por su estilo de vida. Actualmente no está en esta tierra (falleció).

Por último y mi actual esposo, estábamos más o menos en el mismo estatus social aunque yo me relaciono con la clase alta, media y baja, pero él no le gusta relacionarse con la clase alta ni en muchas ocasiones con la media. No obstante, hemos sobrevivido llevando casi 28 años de casados. Yo lo sobre llevo y él me deja en las otras facetas. 

De esto les puedo decir, que soy feliz con mi esposo fluyendo entre las tres clases sociales con nuestras hermosas y maravillosas hijas, pero con honestidad les digo que la mejor clase social es la que no compite con el otro, la que no le quiere quitar al otro lo que tiene, los que te quieren por lo que eres y no lo que tienes; lamentablemente en la alta sociedad no los van a encontrar, pero en la mediana y en la baja se encuentran; solo hay que tener un buen ojo o prueba para saber quiénes son.

Suerte….


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