Les cuento esto porque gracias a ese maravilloso ser supremo, he logrado obtener lo necesario y un poco más.
Como todo ser humano, al menos que haya tenido herencia millonaria, he tenido dificultades económicas, pero siempre salgo a flote.
No sé si han escuchado la historia de un caballero que le reclama a Cristo por no haberlo ayudado y Cristo le contesta que le envió un helicóptero, un barco, unos buzos, entre otros y el caballero no aceptó la ayuda que Cristo le había enviado. El caballero no aceptaba a los que fueron ayudarlo diciéndole que Cristo lo iba ayudar. Quiere decir que el caballero esperaba ver a Cristo bajar del cielo, entrar a su bote y ayudarlo.
Dicho esto, quiero contarles mis experiencias por si alguien piensa igual que el caballero, se den cuenta que lo relatado no es una historia jocosa sino real.
Ya les he contado que estoy pagando la maestría de una de mis hijas y el doctorado de mi otra chica. Ha esto le sumo que pago un carro de una de mis hijas y los gastos de toda índole de las dos niñas, pero esto cambió sorpresivamente.
Mi hija mayor tiene 26 años y la menor 23. Yo no quería que trabajaran hasta terminar sus estudios, pero la de 26 (los hijos son grabadoras que no borran la cinta), me dijo que quería trabajar porque como yo (su madre), trabajé por primera vez a los 26, ella quería comenzar a trabajar a los 26, por lo que llenó varias solicitudes y la reclutaron en una fundación sin fines de lucro: Boy and Girls Club.
Les confieso que todo mi dinero lo dirijo hacia mis hijas. Mi esposo aporta pagando la luz, agua, compra, gasolina y peajes de los vehículos de las nenas; compra de neumáticos de las nenas y toda reparación incluyendo pintura, lavado, etc. Además, toda reparación de la casa.
Este acuerdo lo tomamos desde el primer día que nos casamos. A mi me corresponde los estudios desde pre kinder de mis hijas, sus gastos, teléfonos celulares de los cuatro, pago vehículo de una de ellas y todo lo que necesiten, también pago los viajes y estadías en mi isla de los cuatros, además de un plan de cáncer con Aflac para los cuatro.
Mi esposo y yo tenemos nuestras cuentas bancarias separadas y cada cual es responsable de cumplir con los compromisos. Mis ingresos son más altos que los de mi esposo y por eso gracias a Dios hemos tenido un buen estilo de vida.
Pero honestamente les comento que en ocasiones me he visto apretada económicamente, en especial cuando realizamos viajes y hay que pagar también los estudios de la chica de la maestría a la misma vez porque estos sí que son súper costosos.
Los fines de semana siempre compro Loto o Powerball para ver si me pego, pero en las últimas jugadas (meses), no hago nada🥲.
Sin embargo, me he dado cuenta de las maravillas que Dios ha hecho conmigo y no soy como el de la historia que les conté en este escrito.
Les cuento que meses antes que mi nena cumpliera los 26, llamé a Triple S para pagarle el Plan Médico porque ya no podía estar en mi plan médico familiar que paga mi agencia, por lo que me correspondía pagarlo yo. Resulta que cuando tengo los números del costo y este lo comenzaría a pagar en mayo, mi hija me informa que la reclutaron en el lugar que les mencioné y que le darían plan médico efectivo en abril (un mes antes de comenzarle a pagar el plan) y que sería Triple S.
En ese momento no vi a Cristo frente a mi dándome el dinero para el plan médico sino vi a Cristo aliviándome los compromisos económicos de la manera que jamás imaginé porque a partir de ese momento no tendría que pagar el plan médico ni el plan de cáncer, es un gran alivio. No obstante, nosotros seguimos pagándole los viajes, todo lo relacionado a su vehículo (solo compra gustitos y lo necesario), ya se podrán imaginar que tiene unos Fabulosos ahorros.
De otra parte, mi otra chica quien está en la etapa final de la maestría, me dijo hace dos semanas que tenía que enviar una cantidad sustancial a la universidad. Ya yo tenía planes económicos hasta julio y no esperaba lo de la universidad. En ese momento con mi corazón en la mano le dije a Dios cómo podía resolver este problema, ya que estoy pagando un viaje para Punta Cana de los cuatro para junio, una estadía en Semana Santa para Hacienda Negrón y un tratamiento dental costoso en abril. Pues les confieso que me sentí asfixiada, pero volvió a ocurrir, que no vi frente a mi a Cristo dándome el dinero, sino que me llegó un dinerito inesperado y con eso resolví lo de mi chica.
Estoy pensando que quizás Dios no quiere darme dinero con el premio del Loto, por lo que como no estoy segura seguiré comprándolo sin ansiedad de pegarme. Lo que sí observo y espero que ustedes también es que Dios nos ayuda si confiamos en Él, de la manera que menos nos imaginamos. Sólo tenemos que ver su obra para que no nos pase como el caballero de la historia.
Observen y lo verán. Nunca pierdan la Fe.
Dios los Bendiga…