No Importa la Edad que tengas: Disfruta la Vida… 


Les cuento que uno de mis compañeros de trabajo tiene 65 años.  De otra parte, todos sabemos que las personas que tienen la piel clara se les nota las marcas del tiempo en la piel y los que las tienen más oscura se les nota menos, pero hay cosas y hay cosas.

A mi compañero de trabajo que tiene 65 años le llamaremos Manuel. Resulta que Manuel es bien blanco, no tiene nada de barriga, viste siempre bien elegante, es enérgico y nuncai hay un no para él. Tiene la autoestima tan alta que dice que tiene 50 años (entiendo que se siente de esa edad: 15 años menos).

Por otro lado, tengo otro compañero de trabajo que le llamaremos José. José tiene 47 años y físicamente no se ve como Manuel. José está diciendo todo el tiempo que ya está viejo. No quiere hacer fuerza ni esfuerzos moderados porque dice que está viejo. No importa el tema que hablemos siempre dice que está viejo. Jamás se ve con la energía de Manuel. No me imagino que será de José cuando tenga 50 años. 

Por último, hay otro que tiene 40 años y va en la misma dirección de José.

Precisamente hoy me encontraba hablando con Manuel sobre esta situación y le dije a Manuel que cuando estos dos tengan cinco años más van a estar desbaratados física y mentalmente porque dependiendo cómo pienses, así te proyectarás.

Me da mucha gracia porque cuando se le da una instrucción a Manuel, da como un brinquito y arranca sin frenos y los otros dos le piden permiso a un pie para mover el otro.

Aunque ustedes no lo crean no estoy lejos de Manuel (al menos que ustedes sean igual que yo), cuando caigo en cuenta que tengo 61 años por algún tema que se esté hablando, no lo puedo creer. Obviamente, ninguno de mis compañeros de trabajo saben la edad que tengo y el día que lo sepan hasta ahí seremos compañeros de trabajo😳 (parece que tengo problema de aceptación de mi edad 🤣).

No puedo creer que tengo 61 años porque aunque no me siento de 30 años, pero si me siento de los 40 físicamente. Le doy gracias a Dios por permitirme pensar así, ya que eso me permite disfrutar la vida sin cambios drásticos (me gusta el brincoteo).

Sin embargo, también entiendo a las personas que no les gusta el brincoteo y al igual que yo disfrutan la vida a su manera sin pensar continuamente en la vejez.

Llegar a la vejez es una bendición de Dios…. Solamente tenemos que acostumbrarnos a los cambios e irnos adaptando a ellos para continuar disfrutando de este hermoso regalo: LA VIDA…


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