Estaba tan feliz porque tendría una psicóloga en mi casa, pero mira esto….


Una de mis hijas en diciembre de este año finaliza sus estudios como psicóloga. Eso para mí es súper maravilloso y como vivo esa alegría, le pregunté a mi hija bien emocionada,  cómo se sentía al poder ayudar a otras personas. Su respuesta me dejó congelada.

Me contestó que no sentía nada porque no le interesa los problemas de los demás, que lo que desea es tener un grado académico y luego colgar el diploma para que mi esposo y la mantengamos.

Jamás esperaba esa respuesta y no sé si realmente piensa así o es una de sus bromas pesadas. Mi otra hija que estaba al lado de nosotras me dijo que no es así, que a ella le gusta interactuar con los niños con los que está practicando.

Siempre estoy pendiente a sus estudios, pero ahora observaré sin preguntar esperando que sea ella quien me cuente, pero lo malo es que no es expresiva. ¡Que complicada es la vida!.  

Espero en Dios que no se haya equivocado de profesión porque no solo pierde ella sino sus clientes. Confío en Dios con todo mi corazón que haya sido una de sus bromas súper, súper, súper, súper, súper  pesadas.  

Veremos….


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