Hoy amanecí con una especie de gripe o monga, por lo cual en la noche casi no podía respirar y los ojos me lagrimaban. Fue una noche un poco larga.
Hoy vine a trabajar, pero traje una mascarilla para no contagiar a los demás. Vine a trabajar porque en la mañana no iba a haber nadie en la oficina, por lo que no podía dejar la oficina cerrada.
Llegué a la oficina pensando solamente en dormir. Llegaron varias personas a la oficina, mensajeros, la de mantenimiento y el que arregla la máquina de sacar copias. Gracias a Dios nadie más y se fueron rápido, ni con ellos hablé.
Los teléfonos sonaban y yo no los contestaba porque estaba decidida a descansar porque no me siento bien. Así que puse los pies elevados en el escritorio y a dormir por veinte minutos.
Al momento me sentí mejor y salí a buscar unas tostadas, pero no quería hablar con nadie.
Mi hermano me llamó para hablarme de chismes y mi sosera hizo que se despidiera. Mi madre hablaba sola por teléfono porque yo no tenía deseos de hablar ni siquiera con mi sagrada madre.
Pero para mi buena suerte, creí que en breve estarían llegando a la oficina los compañeros de trabajo. La gran noticia es que todavía están en el avión, por lo que estarían en la oficina alrededor de las 4pm y al parecer quizás no los vea.
Eso me alegra porque no quiero hablar con nadie. Es más, voy a elevar los pies en el escritorio para seguir durmiendo para lograr que el descanso aleje esta gripe.
A ustedes alguna vez le ha pasado esto?