En toda mi vida laborar he sido bien suave donde no quería lastimar a nadie. No sabía decir que no. Quería caerle bien a todos, ser una buena persona ante los ojos de los demás y así fue. No me sentía mal conmigo misma porque eso era lo que me llenaba. Ahora que estoy haciendo una introspección, quizás cuando era pequeña alguien allegado a mi, me insistía que fuera buena persona y por eso siempre fui así.
Gracias a Dios en mis anteriores trabajos no la pasé mal, pero pude haber llegado más alto si hubiese sido como soy ahora.
Ahora trabajo en un lugar donde el líder es exigente laboralmente, pero conmigo no lo es porque ve mi lealtad, compromiso y dedicación . Los demás son varones y tal parece que no reconocen la bendición que tienen. Lamentablemente el haber sido jefes siempre, no les permite ejecutar con compromiso y dedicación porque quieren seguir mandando y dando órdenes. Uno de ellos no tolera o toleraba que yo le diera instrucciones,. No sólo los ex jefes son irresponsables sino también los que no. Es como una epidemia y tristemente no pegamos una con los que reclutamos.
Cuando llegué a este lugar, llegué siendo la mujer frágil con las características anteriores, pero a través del tiempo he ido modificando y ahora ejecuto como debí haber hecho desde el principio. Ya estoy domando al que no quiere que yo le de instrucciones.
Mi deseo es que cuando me jubile, me vaya feliz sabiendo que domé a estos hombres que se creen poderosos y que no quieren recibir instrucciones de otros.
///Qué ironía de la vida…. ///. Tengo un gran reto finalizando mi vida laborar💪💪