Mira esto…
El lugar donde trabajo nos entrelazamos con otras oficinas. Cada oficina tiene un líder los cuales pueden ser de diferentes géneros.
En mi caso, el líder de mi oficina es varón y aunque es una persona fuerte, en su interior es una persona noble el cual podemos clasificar como un buen amigo.
Resulta que el líder de mi oficina ayudaba a otro líder de otra oficina, a tal extremo que lo aconsejaba, le contaba sus éxitos y preocupaciones, le abría puertas en los medios de comunicación de mi país y en cualquier escenario.
Ese líder nunca me agradó, nunca se lo comenté a mi líder porque siempre pienso que el hecho de que alguien a mí no me agrade, esto jamás debía influir en la relación de las personas que me rodean con las personas que no me agraden.
Ese líder está cerca de mi oficina y en cuatro años, jamás nos hemos saludado. Ojalá me hubiese equivocado, pero lamentablemente no me equivoqué (Dios me permitió ver su espíritu).
Ese líder a desprestigiado a mi líder, ha hablado interioridades y alguna de ellas las tergiversó. Lo atacó en su aspecto social y personal, continúa con su capa de hipocresía la cual gracias a Dios ya se cayó al suelo por alguien de su oficina que lo delató con nosotros.
Hoy tuvimos conocimiento de esa dolorosa noticia. Dolorosa no por lo que dijo sino porque jamás mi líder se imaginó que tenía una serpiente venenosa a su lado. Lo que es bien triste para mí es que sé cuánto le duele a mi líder aunque no lo demuestre abiertamente. Saber que mi líder apreciaba a ese otro líder y jamás se imaginó que era su mayor enemigo, ni nosotros tampoco.
Señores, lamentablemente esto nos ocurre en nuestro diario vivir. Sabrá Dios cuántas veces nos ha ocurrido y nunca nos enteramos que tuvimos una serpiente a nuestro lado.
Le dije a mi líder que estas cosas nos ayudan a continuar trabajando en un solo enfoque: en nosotros mismos. Luchar por ser los primeros en lo que hacemos sin hacerle daño a nadie. Si alguien nos necesita le extendemos la mano y continuamos con lo nuestro porque en el escenario donde laboramos la competencia es la orden del día.
Así que amigos, no importa en el escenario donde se encuentren, cuídense de los hipócritas….
Dios los cuide….