Nuestro tercer día en Medellín, Colombia


Amigos les cuento que salimos a las 9am del Hotel hacia varios lugares en Medellín.

Al primer lugar que nos llevaron fue al Mirador de Cocorna donde tienen el atractivo de montarte en algo que parece paracaídas. Obviamente no vas solo sino con una persona que maneja el paracaídas y tú vas frente a la persona grabando la aventura.

Pues les cuento que soy bastante cobarde, mi esposo y mis hijas también. Ya se imaginarán que no nos montamos, pero observaba que debe ser algo maravilloso e inolvidable.

El paisaje es hermoso. Hay una cascada y unas montañas hermosas. También hay un lugar donde comprar comida, picadoras y bebidas. El lugar es hermoso.

Del grupo de nosotros se lanzaron cuatro y uno de ellos tiene 69 años.

Cuando finalizaron, nos enseñaron el video y se ve maravilloso. Estuvieron entre las nubes, vieron más de una cascada, en fin, algo de otro mundo (así lo veo yo).

Lamenté tanto ser tan cobarde porque me pierdo estas maravillas. Me parece que ahora vamos para el peñón que tiene 708 escalones y no iba a subir porque recientemente se derrumbó un área del peñón y hospitalizaron a varias personas, pero saben qué?, no puedo seguir mirando anhelando hacer esas aventuras. Así que la subiré con la ayuda de Dios.

Bueno, la segunda parada fue SÚPER: en El Alto del Chocho. Este lugar está fuera de liga. Tienen comidas, bebidas, artesanías y lo mejor es que te reciben burros y Llamas. Caminas entre ellos y le puedes dar alimentos, los cuales compras al entrar y eso logrará que las tengas detrás de ti (se imaginarán que no les di comida🤣).  Fue una experiencia espectacular comer y estar entre ellas. Me fascinó.  Algunos del grupo no le gustó  por el olor de la granja, pero a mi sí porque las granjas son así. Este pueblito, Guatapé, es bello y limpio.

Si tuviera que vivir aquí, optaría por este pueblo.  Es donde está el peñón.

Señores ahora llegamos a la Piedra del Peñol Guatapé. Amigos, pagué por subir e inicié la ruta y en los 200 escalones no podía con mi vida (no hago ejercicios regularmente). Subí casi arrastrándome, pensé que no lo lograría, pero los que me acompañaban me dieron fuerzas para llegar dejando huellas en las barandas y en las paredes porque las abracé todas. La vista es hermosa al llegar arriba, pero bajar es otra odisea porque los escalones son en piedra y están mojados. Para mí fue horrible porque cuando bajé mis piernas me temblaron como por diez minutos. Bueno, para mi fue una mala experiencia no así para otros. Jamás volvería a subirla. Esa fue mi experiencia.

Finalmente, comimos en Santonini. Después de comer,  ya era de noche y estaba lloviendo, por tanto, tomamos un carretón turístico pequeño para que nos mostraran la ciudad en quince minutos. Señores, Santonini es belloooooooo….   Fue una pena el no haber estado más horas.

Luego, regresamos al hotel. Precisamente hoy, los colombianos tenían competencia deportiva entre sus pueblos y Medellín estaba compitiendo. Cuando estábamos llegando al hotel, amigos eso estaba encendido. Las calles llenas y así los negocios: todos viendo el juego. Estábamos en la 70, los que han ido ahí saben de lo que hablo. Pues, llegamos y quisimos participar de lo que ellos estaban viviendo. Varios del grupo compraron camisetas del equipo de Medellín y nos mezclamos entre ellos. Cuando ganó Medellín, comenzamos a brincar y a gritar ganamos: arriba la Nacional (así se llama el equipo de Medellín, eso entendí). Relajamos mucho con eso y vimos lo que ellos disfrutaban con cohetes y fuegos artificiales. Lo curioso fue que dos fuegos artificiales no salieron hacia arriba y se dirigieron hacia las ventanas de las habitaciones del hotel. Nosotros fuimos bendecidos porque las habitaciones de nosotros estaban para el lado opuesto🙏.

Fue una experiencia muy linda compartir con nuestros hermanos latinos.

Bueno, hoy vamos para la excursión de Pablo Escobar, un acuario y algo más que no recuerdo. Con la ayuda de Dios les cuento mañana.


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