LA CÁRCEL: ES OTRO MUNDO


Mira esto:

Conozco a una persona que labora hace 25 años en la cárcel o como también se conocen, como prisiones.  Obviamente me está contando de los sucesos en las cárceles, pero no sabe que lo publico. Estoy segura que así como yo debe haber más personas que nos da curiosidad con lo que pasa allá dentro.

Esta es la primera historia:

Comenzó a narrarme que hubo una enfermera joven y bonita que se enamoró de un prisionero o confinado.  Ambos eran solteros, por lo que sostuvieron en la prisión una relación íntima e ilegal. Los custodios se dieron cuenta de la “jugada” porque se quedaban solos en el área de enfermería cerrando la puerta.  Obviamente lo que “hicieran” tenía que ser rápido.

El custodio me dijo que él habló con la enfermera, con toda confianza para que si existía una relación entre ella y el preso que desistiera de esa relación porque el confinado era agresivo y estaba preso por cometer un asesinato. Que así mismo la podía asesinar a ella. La enfermera hizo caso omiso al consejo del custodio y cuando el confinado salió libre, decidieron vivir juntos.

Lo triste de esta historia real es que lamentablemente seis meses después de estar viviendo juntos, el ex confinado la privó de su vida, he ingresó nuevamente a la cárcel, tal como se lo advirtió el custodio.  Es triste saber que el amor o ilusión no nos permita ver las realidades de la vida porque un ex confinado tiene derecho a comenzar una nueva vida, pero si cometió el vil de los actos, no se arrepiente y continúa con su nivel de agresividad, si estás en un caso similar o igual a este, te recomiendo que reflexiones, te detengas y ora para que Dios te ayude a salir de esa encrucijada.

Menciono encrucijada porque también sé que el contrario de nuestro Padre Celestial puede lograr entrar a nuestro cuerpo y alcanzar hacer en nosotros un daño imaginable del cual jamás podemos salir, sólo destruirnos (en mis primeras historias les hablé de mi experiencia con el ser maligno que gracias a mi unión con Dios, no pudo apoderarse de mi cuerpo).  Por esto, en los buenos momentos y en los malos, siempre manténganse unidos espiritualmente a nuestro Padre Celestial.

Bendiciones….


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