Mira Esto….
Tengo un amigo que no lo puedo comparar con nadie. Siempre le digo que él es un fenómeno. Lo conocí hace ocho años donde lo veía en las distintas actividades que yo asistía y él también. Lo veía llegar porque es una persona que llama la atención porque siempre está en primera fila, súper extrovertido y líder. Yo siempre estuve en la última fila, nunca sobresalía porque soy callada y ciertamente tímida. Mi amigo es todo lo contrario. Para ese tiempo yo sabía quién era él, pero él no sabía que yo existía.
Transcurrió un año y nos vimos de frente junto a otro amigo en común. En el lugar donde nos encontramos le preguntamos cómo estaba y establecimos una conversación (esta fue la primera vez que él me vio). En ese momento él necesitaba ayuda y le ofrecimos la ayuda. Aceptó la ayuda, pero nunca se concretó. Luego de seis meses, lo llamé para tratar de ayudarlo nuevamente y él me dijo que lo consultaría con su esposa (lamentablemente ya había perdido las esperanzas), luego me llamó y me dijo que aceptaba lo ayudara.
Realicé varios intentos para llevarlo a trabajar conmigo, pero lo denegaban y no logré ayudarlo. Más adelante desde otro escenario, mi amigo comenzó a prosperar y me llamaba para darme información de otras personas para ayudarlas, lamentablemente nunca pude ayudarlos porque siempre cerraban las puertas cuando las gestiones eran para él, incluso me lo decían directamente, pero yo jamás, ni al día de hoy se lo he dicho ni se lo diré porque mi fidelidad en aquel momento era a otras personas (aunque él sabía que en aquel tiempo yo me esforzaba por ayudarlo, pero nunca supo ni sabrá que me esforzaba con todas energías para que lo ayudaran y me contestaban: NO.
Pasaron tres años en esta lucha. Mi amigo me llamaba y siempre le contestaba. Luego me encontré con él y me dijo que estaba planificando un proyecto y quería que yo fuera parte del mismo. En ese momento todavía yo estaba en el otro lado, pero le dije que sí que lo ayudaría. La semana siguiente me llamó y me dijo que nos íbamos a reunir con un pequeño equipo. Pues, como siempre soy estructurada, llegué a la reunión con planes de trabajo, tablas, coordinación, asignación de tarea y como vi que los demás no tenían nada planificado, le entregué una copia a cada uno de lo que había preparado y quedaron sorprendidos, al extremo que fui la líder del equipo sin darme cuenta. Iniciamos los trabajos y fuimos exitosos. A partir de ese momento, mi amigo que ahora es mi jefe, delegó en mí todo, literalmente todos los trabajos. Trabajamos, como decimos en mi país 24/7.
Al comenzar a trabajar con mi jefe, hemos hecho una amistad de hermanos. En la oficina mi jefe nos cuenta cómo fue su vida en el pasado y créanme tuvo una vida completamente turbulenta y quién sabe si por eso le cerraban las puertas, cosa que yo desconocía, pero no me sentía incómoda, sólo que en el momento no podía creerlo. Sin embargo, siempre veía a Dios entre nosotros.
Mi jefe está entregado a la Iglesia y vemos cómo le resultan las cosas. Se encierra a orar cuando llega a la oficina y luego habla con nosotros. Cuando le recomendamos algo, nos dice que no porque Dios le habló y le dijo que hiciera tal cosa y para la honra de Dios, todo le sale bien. A veces nos dice búsquenme información sobre tal cosa porque me van a preguntar sobre eso y milagrosamente le preguntan sobre lo que nos pidió información. Precisamente, un día en la oficina me dijo que su esposa y él me tenían que decir algo. Busqué en mi mente qué habré hecho mal? Pero cuando me llama a parte me dice que Dios le dijo que me dijera que ayunara. En ese momento tenía problemas con una de mis hijas y entendí el mensaje. Me enseñó como ayunar, lo hice y para la honra de Dios se terminó el problema (es una de las historias que escribí anteriormente).
Mi jefe y yo apenas nos conocíamos, cuando él estaba en el piso, traté de ayudarlo y nunca lo logré y a pesar de todo delegó en mí su proyecto sin saber si podía lograrlo. Fue una amistad que salió de la nada (hasta tuve problemas matrimoniales porque mi esposo no lo conocía y veía mi unión con él y sabrá Dios si él también tuvo problemas matrimoniales), en realidad salió de Dios.
Ambos estamos convencidos que Dios nos puso en el mismo camino sin darnos cuenta. Llevamos varios años trabajando juntos y la amistad ha crecido mucho más (hasta para el Día de Reyes le compro juguetes a los nenes y todos van a mi casa a buscarlos debajo del árbol).
Por eso les digo que Dios se manifiesta de mil maneras y no nos damos cuenta….