PARA QUE TUS SERES QUERIDOS PUEDAN LIDIAR MEJOR CON LA SITUACIÓN, PREPÁRATE PARA SEGUIR VIVIENDO EN PAZ Y TRANQUILIDAD


SI LE TIENES MIEDO A ESTE TEMA, LE DEJARÁS DOLORES DE CABEZA A TU FAMILIA…

Todos los seres vivientes vamos a morir.  Algunas personas fallecen acabando de nacer y otros fallecen a los ciento y pico de años.  El estar vivo es un gran privilegio y regalo de nuestro creador, especialmente si superaste en gran medida los estorbos y trastornos de la vida.

A temprana edad nunca pensé en esto porque siendo joven no pensamos que vamos a morir sino que viviremos mucho tiempo y eso es bueno porque te ayuda a planificar y emprender proyectos e ideas que te llevarán a triunfar teniendo mejor calidad de vida.

Sin embargo, no es prepararnos para morir sino para seguir viviendo y Dios quiera, por muchos años más con paz y tranquilidad.  Les cuento que como les mencioné en las historias anteriores, mi padre falleció hace cinco años por la enfermedad de cáncer, pero diez años atrás coordiné para que preparara el Testamento y así lo hizo.  Quería dejarme el por ciento de la parte mejorada, pero le dije que no, que nos dejara a los tres el mismo por ciento.

Tres años antes de mi padre fallecer, me hizo cargo de su cuenta bancaria, deudas, en fin todo.  Por tanto, comencé a pagar todas sus deudas.  Debía al IRS (Gobierno Federal), también en mi país debía unas contribuciones especiales del 2012 (Gobierno Estatal) y CRIM (Gobierno Estatal).

Bueno, comencé visitando el CRIM y la deuda era de casi $6,000.  Solicité un plan de pago y me dijeron que por ser alta la cantidad adeudada, tenía que ser a través de una compañía privada, la cual saldaría la deuda y yo le pagaría a la compañía $2,000 más por ellos saldar el CRIM.  Pues en ese momento le dije: ¿si pago $3,000 ahora,  podemos hacer un plan de pago con ustedes? De inmediato me dijo que sí y que tendría un plan de pago de $300 mensuales hasta saldar la deuda. Así lo hice y fue la primera que saldé. Luego llamé al IRS y la deuda era de $2,800, para lo cual envié el pago completo, quedamos en cero deuda.  A todo esto, yo le iba informando a mi padre cómo íbamos con las deudas.  Finalmente, saldé también las contribuciones especiales, que también estaban en los $2,000 y pico.

Mientras pagaba estas deudas, seleccioné un plan fúnebre de la Iglesia Católica, por lo que fui pagando mensualidades hasta pagar $5,000 de papi y $5,000 de mami.  Cuando papi falleció faltaba por saldar $800, más otras cosas que añadimos.  El de mami ya está saldo.  Yo fui la que seleccioné las cajas, la de mami blanca y la de papi azul.

Cuando llegó el estado crítico de mi padre (el médico indicó que le quedaba seis meses de vida e iban 4 y se veía deteriorado), mi padre con su voz vaga nos decía que lo vistiéramos y no lo hacíamos porque parecía imposible, pero una semana antes de fallecer lo vestí como él quería y se tranquilizó.  Durante ese proceso, lo vi mirar hacia un sillón que estaba en el cuarto y saludó como saludan los militares, pero en el sillón no había nadie.  Sin embargo, a quien él saludaba así era a uno de sus mejores amigos que había fallecido años antes (¿creen lo mismo que yo?).

En fin, preparamos mi madre y yo la ropa interior de papi, medias, camisa, gabán sin pantalón, corbata, pinches para el gabán y lo mantuvimos listo en uno de los cuartos para cuando llegara el momento.  Mi madre y yo fuimos a Burlington para comprar la ropa de nosotras para los dos días.  Como mi padre después nos dijo que deseaba ir a una funeraria de la comunidad, coordinamos con la Funeraria de la Iglesia Católica para que nos permitieran llevarlo un día a la Funeraria de la Comunidad donde quería que lo lleváramos.

Les cuento que todo transcurrió en tranquilidad y sin ningún estrés porque todo lo planificamos y la Funeraria de Servicios Católicos nos ayudó en el proceso. Mis hermanos me preguntaron cuatro meses antes qué íbamos hacer.  Yo les dije que estuvieran tranquilos porque se pagaron todas las deudas de papi.  Luego me preguntaron sobre el funeral.  Le dije que estuvieran tranquilos porque el funeral estaba pago, sólo había que pagar la otra funeraria y el dinero lo tenemos guardado.  Les dije también que el dinero del anuncio en el periódico también lo tenemos separado.  Además, que no tienen que pagar arreglos florares porque los íbamos a preparar por familia todos iguales con rosas azules, blancas y rojas, al igual que la que iba sobre el ataúd.  También les dije que contratamos a un dúo con guitarra los cuales cantarían en el cementerio y ya teníamos el dinero separado.

Y así fue… fue  todo hermoso tal como lo merecía mi padre, digno de él.  A todo esto en su lecho de muerte, no sé cómo lo hice, pero como él estaba preocupado por las deudas y su funeral (no quería dejarnos con deudas), le dije en dos ocasiones que estuviera tranquilo porque se pagaron todas las deudas, los gastos fúnebres ya casi estaban saldo y que lo llevaríamos a la Funeraria de la Comunidad como quería. Le dije que estuviera tranquilo porque todos íbamos a cuidar de mami.  Repito, no sé cómo lo hice, pero tuve el valor de encargarme de todo y llegar al extremo de decírselo a él.  La más cobarde de mi casa resultó ser la más valiente para esto.

Ahora, ya estoy gestionando el Testamento de mami, un poder para los tres (hermanos) por si mami se enferma (con papi también lo hicimos), su funeral ya está pago y le pido a Dios que me la deje muchos años más, pero vivimos tranquilos sabiendo que para cuando ocurra estamos listos.

Ustedes dirán: ¿ y ella, no cree que va a morir?. Pues les adelanto que ya mi esposo y yo estamos hablando sobre eso, para hacer un testamento aunque después lo modifiquemos esperando que Dios nos regale muchos años.

Amigos, si se preparan para ese momento será menos tormentoso y turbulento, sólo prepárense, olvídense, guarden los papeles y disfruten la vida…..


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