REFLEXIÓN


¿ALGUIEN SABE  CUÁL ES EL ESPÍRITU SANTO?

La Biblia menciona al Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los creyentes, acudan a la Iglesia o no, creen que el Padre es nuestro creador.  Un Ser Omnipotente que no vemos su físico, nadie sabe cómo es porque para saber cómo es debes haber tenido la experiencia de abandonar tu cuerpo, tu espíritu haber llegado al Ser Omnipotente, verlo y regresado nuevamente al mundo.

En mi caso como ya les conté en la primera historia, tuve dos experiencias sin abandonar mi cuerpo.  La primera experiencia visual fue durante mi oración, que al finalizar la misma, con seguridad le dije al Padre que sabía que me estaba escuchando e inesperadamente se reflejó una luz en el cielo de forma circular y desapareció.  Obviamente entendí claramente que me estaba respondiendo que me había escuchado.  Que hermoso fue y es, saber que tuve una conexión directa con Él y al responderme sé que me ama como yo a Él.  Posteriormente, aproximadamente 20 años después, mi visión fue con su hijo Jesucristo.  Como les había contado, cuando me dirigía a mi trabajo, vi su silueta mirando hacia el mar con una túnica blanca que le cubría todo su cuerpo incluyendo los brazos. Su cabello no era rubio como lo vemos en las películas sino bien oscuro como si fuera negro azabache ondulado y mucho cabello.  Lo reconocí de inmediato como  Jesucristo.  Volví a pasar por el lugar y no había nada.

También mi madre me contó que mi abuela estuvo bien enferma  en el hospital y le dijo a su familia que estando en el hospital se vio en un lugar oscuro como si fuera un túnel y comenzó a llamar a su mamá que ya había fallecido.  Que en ese túnel al final veía una luz y camino hacia la luz.  Al llegar, se encontró en un lugar donde ambos lados estaban llenos de flores.  Continuó llamando a su mamá y de repente sintió una mano que la tocó sobre su hombro y le dijo: “tu mamá no está aquí, vete y cuéntaselo al mundo”. No pudo ver quién era porque estaba detrás de ella.

Los creyentes saben que existe alguien quien es nuestro creador, que nos observa, ayuda y ama.  Algunos le llaman Dios, Alá, Jehová, Yavé, Shangdi/Tian, entre muchos más.  La mayoría de los seres humanos coincidimos que hay un poder supremo que está pendiente a nosotros y sobretodo que nos creó.   Por otro lado, la mayoría de las religiones reconocen a Jesucristo como su hijo quien estuvo en la tierra realizando milagros y al final se sacrificó para que nosotros comprobáramos que el Padre Celestial existe.  En nuestro transitar en este mundo en muchas ocasiones cargamos cruces, cruces que no vemos literalmente, pero el dolor y sufrimiento lo sentimos. 

Ya sabemos quién es el Padre y el Hijo, y ¿dónde está el Espíritu Santo? No sé qué pensarán ustedes, pero yo estoy convencida que el Espíritu Santo está dentro de nosotros.  En mi país hay una canción que se convirtió en clásico, se llama La Cuna Blanca, de la Orquesta La Selecta.  Esta canción describe lo que vio uno de los miembros de la orquesta (creo que fue Sammy Marrero), cuando tuvieron un accidente, uno de los músicos falleció y Marrero vio que algo salió de su cuerpo y se elevó al cielo.  Para mí es el Espíritu Santo.

No obstante, no creo que al final todos los espíritus sean santos, pero sí cuando Dios nos da el soplo de vida, por eso la Biblia menciona a los niños como puros.  De nosotros depende mantenerlo lo más puro posible porque todos somos pecadores, Dios sabe que no es fácil y que nos mantenemos en una lucha continua para lograr perdonar y hacer lo que para Él es lo correcto y al final nosotros estar convencidos de que así es.

Yo no soy perfecta, he cometido muchos pecados, pero lucho por limpiar los mismos y no volver a repetirlos. Un pecado comienza con una mentira piadosa y hasta llevarte un papel o un bolígrafo de tu trabajo.  Pecado es pecado: el asesinato que es el pecado más horrendo e imperdonable por nosotros los seres humanos, estoy segura que Dios lo ve igual que una mentira, llevarnos algo que no es nuestro de cualquier lugar, no amar al prójimo como a nosotros mismos, no honrrar a nuestros padres, cometer injusticias, no perdonar, en fin, los diez mandamientos.

Así que amigos, tratemos de mantener un Espíritu Santo.  Tratemos de esforzarnos (cosa que no es fácil), pero de este modo le devolvemos a Dios el espíritu puro que puso en nosotros y su promesa es que viviremos en un Paraíso lleno de Amor y Paz. 

Creamos en esa Promesa……Bendiciones….


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