Tengo una amiga que es bien allegada a mí. Hemos disfrutado de nuestras bodas, de las actividades de nuestros hijos y de los momentos malos y buenos de la vida. Lamentablemente a ella le iba a cambiar la vida por causa de la menopausia.
Resulta que tenía 57 años (ahora tiene 61) y su esposo tenía 63 (ahora 67). Estos dos seres, ninguno de los dos representa su edad. Ella luce como diez años menos y él como 5 menos. Este matrimonio siempre comparte junto a sus hijos y familia y siempre lucían como una familia feliz aunque a las actividades íntimas de la familia, ella llegaba con su hijos y su esposo llegaba más tarde porque estaba en el negocio donde acudía regularmente, casi siempre su esposo se iba primero para su casa y ella se iba después con sus hijos, esto todo lo veíamos normal porque siempre lo hacían.
Pero llegó la menopausia. Mi amiga no compartió lo que le estaba ocurriendo, porque pensaba que lo que le ocurría era normal por los años de matrimonio o alguna situación hormonal, pero nunca pensó en la menopausia. Ella creía que ya, no sentía nada por su esposo. Tampoco, no le gustaba compartir en el diario vivir con su esposo, quería mantenerse alejada de su esposo al extremo de que él entrara por una puerta y ella salía por la otra. Cuando salía del trabajo, iba a saludar a sus padres y llegaba a su casa a dormir. Se acostaba en la orilla de la cama para no tener contacto físico con su esposo, nunca llamaba a su esposo al celular al menos que fuera extra necesario (él igual) y prefería que tuviera intimidad con otra mujer y no con ella, pero hay un refrán en mi país que dice: “no es lo mismo llamar al diablo que verlo venir”.
Me contó que dos meses antes de sufrir el peor golpe matrimonial, su esposo una noche de septiembre de 2019, le preguntó si tenía otro hombre o si él ya no le gustaba. También le comentó que ya ella no se ponía la ropa de dormir súper sexi que se ponía a veces y que ya no le cocinaba los fines de semana como lo hacía antes sino que le trae comida de la calle (Él cocina en la semana). También me contó que durante esos meses su esposo le decía mi viejita de cariño, cosa que no le decía anteriormente, pero como se lo decía de cariño a ella no le molestaba.
Tristemente dos meses después, el hijo de mi amiga llegó a su cuarto a la 1:00pm de la madrugada, despertó a mi amiga y le dijo que su papá tenía una chilla y que si quería corroborar, que fuera a la otra calle de su casa porque ahí estaba en el vehículo de otra persona en el asiento del conductor y que estaba hablando con otra persona que estaba en el otro asiento, pero no la pudo ver porque echó el asiento hacia atrás. Aparentemente su esposo dejó su vehículo en un estacionamiento con la intensión de manejar el carro de la mujer con quien se iría hacia otro lugar. Resulta que mi amiga salió hacia el lugar y vio a su esposo saliendo del estacionamiento solo porque la mujer se había ido. Quizás no se fue con la otra mujer porque vio a su hijo o porque se arrepintió. Demás está decirles que le dijo de Cabr… para arriba cuando en realidad era al revés. El esposo lo negó y dijo que anduvo con un amigo por lo que fue a buscar su carro al estacionamiento, cosa que ella no le creyó porque su hijo no le mentiría. Después de peleas intensas por semanas, su hijo le dijo que desde septiembre escuchaba que alguien lo llamaba y él hablaba bajito. Buscando encontrar algo en el teléfono de su esposo, encontraron que la foto inicial del teléfono la había cambiado y se descubrió por What App, que se la cambió una mujer que se pasa con su hermana en los negocios que visita su esposo, eran sus alegadas amigas. Por ello, mi amiga con disimulo estuvo pendiente cuando su esposo contestaba las llamadas y un día notó algo sospechoso estando junto a él, luego escondida buscó el número en el celular de su esposo y estaba borrado, como mi amiga paga el teléfono familiar, descubrió en el registro de llamadas el número que borró y era el de la misma mujer que estuvo llamándolo todos los días desde el 30 de agosto hasta el 30 de noviembre de 2019, (una de las alegadas amigas que les dije le cambió la foto inicial del teléfono) precisamente cuando le decía viejita. No había evidencia que él la llamara (obviamente es una mujer casada). Ella lo llamaba a diferentes horas. Esta mujer ella la conoce desde que eran adolescentes, no tienen amistad, pero se conocen. Esta mujer es hermosa, cuatro años menor que ella, coqueta, moderna y refinada. Parece una mujer seria y cachendosa porque yo la conozco y jamás hubiera imaginado que tiene doble vida, de día es una dama y de noche es una put….
Mi amiga cuando descubrió quién era esa mujer, confrontó a su esposo y él lo negó diciendo que ella era casada. Obviamente mi amiga no le creyó y llegó el momento en que decidió romper el matrimonio. Cuando su esposo vio que mi amiga estaba decidida, le rogó que no lo dejara y aquí comenzó el sufrimiento para él.
Decidieron dialogar, comenzar de cero, darle un giro de 100 grados a su matrimonio. Mi amiga aceptó porque se sentía extremadamente culpable pensando que realmente ella lo abandonó en todos los sentidos y por eso su esposo llegó a pensar que ella estaba con otro hombre como le preguntó, comenzo a estar consciente que eran cambios hormonales, además lo amaba, aceptó comenzar de cero, pero con la mínima señal de notar que su esposo estuviera en malos caminos, sería el final sin importar los años de matrimonio (tenían casi 25).
Mi amiga puso las reglas de juego y si su esposo no estaba de acuerdo se divorciaría, pero su esposo aceptó todas las condiciones incluso, su primera salida fue al negocio donde se pasaba con sus alegadas amigas; sólo estaba la hermana y la que llamaba a su esposo no se presentó, máxime porque esa mujer sabía que mi amiga sospechaba de ella (obviamente su esposo se lo debió decir o su hermana le avisó para que no llegara ). Ese fue el último sábado que esas mujeres vieron a su esposo en la noche en ese negocio porque mi amiga condicionó salir todos los sábados con ella. Un mes después, mi amiga le añadió los domingos.
Antes mi amiga llegaba y salía de las actividades familiares con su hijo sin importar la hora y su esposo llegaba dos horas después y la mayoría de las veces se iba antes que mi amiga para su casa y a mi amiga no le importaba nada. Desde el 28 de diciembre de 2019, fecha en que salieron por primera vez solos y al negocio que les mencioné, casualmente a ver un carnaval, llegan juntos a las actividades familiares y se van juntos. Algunos días salen a desayunar, hablan de sus cosas, no duermen a distancia y ahora son un matrimonio y me atrevo decir que ahora parecen dos tortolitos enamorados (llevan tres años asi).
Ella por su lado, dio un cambio descomunal….. se viste moderna y bonita, está bien pendiente a su físico, está pendiente a la moda, sus uñas y por eso se ve mucho más joven de la edad que tiene. Estoy pensando que quizás está usando botox porque no tiene ni una pequeña señal de arruga. Su esposo está derechito, la complace en todo. No obstante, ella está súper bien en su matrimonio, pero desde hace un año no verifica las llamadas de su esposo, me dijo que estaba limpio en las llamadas, pero no se va a dormir.. Ella dice que desde que pasó por esa experiencia, aunque al momento todo luce bien, la confianza se lacera, por lo que no dejará de estar alerta.
Mi amiga dice que no existen viejos verdes como dicen en mi país. Que la situación es que cuando las mujeres llegamos a la menopausia y no recibimos ayuda por no darnos cuenta, esta son las consecuencias porque los hombres mantienen el nivel de hormonas más alto que el de nosotras y entonces se lanzan a la calle a buscar lo que no tienen en su casa. Así que, las que estén llegando a la menopausia o las que estén en ella busquen ayuda antes de que les ocurra lo mismo que vivió mi amiga. Aunque tuvo un final feliz viviendo con su esposo como si fueran novios, sufrió mucho y las heridas no se borran tan fácilmente, en algún momento las heridas la lastiman y la confianza jamás será la misma. Bendiciones…..