Hay personas que no les gusta su trabajo, se cansaron del mismo, quieren otros cambios o por otros motivos. En mi caso, me encanta mi trabajo porque es dinámico, variado, conozco muchas personas, puedo ayudar a muchas personas, conozco asuntos de interés de primera mano, entre otros.
Sin embargo, la realidad es que me gustaría ser libre. Hacer lo que quiera, cuando quiera y con quien quiera. El estar levantándome temprano en las mañanas y el estar llegando tarde a mi casa la mayoría del tiempo, esto ya no me está gustando. A esto le añado que la cogestión vehicular es horrenda tanto en la mañana como en la tarde y eso que no entro ni salgo a la hora de entrada de la mayoría de los empleados públicos o privados.
Imagino quedarme en mi hogar, levantarme a la hora que desee, ver una película de Netflix, limpiar la casa al ritmo que desee, ir a las tiendas temprano antes que se llenen e irme de viaje cuando desee. ¡Que lindo se siente!…….
Creo que esto me está ocurriendo porque se está acercando el tiempo para jubilarme: año y medio. Estaba considerando quedarme dos años más, pero creo que no será así o al menos eso siento hoy. Buscaré en qué entretenerme, quizás daré clases por Internet, orientaciones por Internet, abriré una tienda por Internet, en otras palabras, lo que haga será por Internet para evitar lo que mencioné anteriormente.
Bueno amigos….., ahora voy a preparar la ropa de laborar mañana, preparar el Itinerario de trabajo de mañana, enviar a cada uno las tareas que les corresponde, sacar copias para entregárselas mañana, en otras palabras continúo el trabajo en mi casa.
Qué ironía de la vida, esto hasta hace pocos días no me molestaba, pero hoy pensando que ya casi me puedo jubilar, señores: me está dando duro. Esto significa que debo sacar de mi mente la fecha en que me puedo jubilar y seguir laborando sin pensar en eso para continuar pasándola bien, dando un buen servicio. Mi gente, la mente es poderosa, hay que saber controlarla porque nos puede llevar a cometer errores de los que nos arrepentiremos.