A veces pensamos que el mundo está perdido por las barbaridades que vemos en la sociedad, pero no todo está perdido.
Precisamente me encontraba en una tienda de mi país que venden al por mayor llamada Montalvo. Realicé las compras que necesitaba y fui a mi vehículo para colocarlas en el baúl de mi carro.
Coloqué la compra y cuando cerré el baúl y me dirijo a llevar el carro de compras para el lugar asignado, un niño como alrededor de 12 años de edad, me hace señal con la mano para que le diera el carro de compras. Pues se lo entregué y no le di las gracias porque pensaba que lo iba a utilizar con su mamá o abuela.
Pues resulta, que la señora que lo acompañaba se dirigió hacia su vehículo que estaba al lado del mío y el niño continuó con el carrito de compras. Pensé que quizás había otra persona esperando al niño, pero para mi gran sorpresa no fue así.
Ese hermoso niño, llevó el carro de compras hasta el lugar asignado y retornó hacia el vehículo que estaba al lado del mío.
¡Dios mío!… me emocioné tanto y le di gracias a Dios porque tenemos esperanza de que todo no está perdido. ¡Que Alegría…!
Recordé en ese momento a dos jóvenes de alrededor de 15 años que al igual que este hermoso chico de 12 años, (hace como tres años), yo iba caminando con mis dos hijas y cuando nos aproximamos a una puerta de cristal, una familia compuesta por su padre y dos hijos, entraron primero que nosotras y el último de los hijos, no continuó su camino y nos abrió la puerta, sujetó la puerta hasta que nosotras entramos y luego el jovencito entró después de nosotras.
¡Que maravilla! Dios quiera que continúe viendo adolescentes maravillosos y deseo con toda mi Alma, que tengan durante su vida, una reciprocidad de todo lo lindo que hacen.
¡GRACIAS A DIOS NO TODO ESTÁ PERDIDO! 🙏