Siempre estén pendientes a las recomendaciones de los médicos porque no todo lo que brilla es oro…


Les cuento que en el 2019, fui a una cita médica y el doctor me dijo que del primer examen que me realizó vio que había algo extraño en mi cuerpo y que tenía que llevarme a cirugía ambulatoria en el hospital para examinar de cerca lo que vio.  En ese momento le pregunté que si lo que vio era Cáncer, que si estaba a tiempo para contrarrestarlo. El médico me contestó que estaba a tiempo. Además, me dijo que la cirugía sería el 28 de febrero de 2020 y que primero  sacara otra cita en su oficina para realizarme otro estudio antes de llevarme a cirugía.

Cuando terminó el médico, le comenté a una de las asistentes sobre la cirugía, ya que me sentí nerviosa por todo lo que pasó por mi mente tal como que tenía cáncer.  La asistente me dijo que estuviera tranquila, ya que el procedimiento es sencillo y que el doctor también se lo realizó a ella.  Eso me tranquilizó.  

En ese momento no pude sacar la cita para el examen y me fui. Llamé a mi prima y le conté lo que iba a acontecer conmigo porque ella me recomendó ese ginecólogo y mi prima me dijo que a ella también le hizo la cirugía. Al escucharla me sentí más tranquila porque ya sabía que salieron bien las dos y también esperaba que yo  saliera bien.

Cuando llamo para sacar la cita del segundo estudio, la secretaria me pregunta: ¿por qué te envía a cirugía si no te ha realizado el estudio para ello?Las dos nos miramos y no comentamos. La secretaria por supuesto continuó su trabajo, pero estoy segura que pensó igual que yo. La duda invadió mi mente a tal modo que posteriormente llegó la pandemia, y en el 2021 me llamaron para retomar lo que estaba pendiente, pero jamás regresé.

Aunque pensaba que el médico estaba realizando un acto anti ético y de corrupción, siempre la duda me retumbaba en la mente en torno a que yo podía estar juzgándolo y mientras más tiempo pasara menos tiempo de vida tendría.

Por ello, a principio del 2023, saqué cita con otro médico y me realizó los estudios de rigor. Cuando fui para que me dijera los resultados: gracias a Dios estoy como coco dulce.

No obstante, el sufrimiento de recibir una noticia como esa te cambia la vida. Tuve la bendición de Dios que no le había comentado a mi familia, ya que lo iba hacer cuando tuviera la coordinación con el hospital. Otra cosa, ¿y si hubiese fallecido en sala de operaciones por alguna negligencia?

Por mi experiencia les digo que estén pendiente a lo que vean raro y pidan segunda opinión de ser necesario. No todas las personas son como parecen.

Hace dos días le comenté a mi prima del resultado con el otro médico y lo que pensaba del que ella me recomendó y ella me dijo, si es así a a mi me robó mucho porque me hizo muchos estudios. Además, mi prima me dijo que ya el médico no estaba trabajando porque le dio un infarto.

Saben qué?,  no tengo duda de que Dios le está dando la oportunidad para que se arrepienta de lo que hizo porque si no nos arrepentimos, pagaremos en la tierra, tarde o temprano, lo que hacemos mal y después caeremos de rodilla cuando estemos frente al Ser Divino sin haber hecho lo mejor de nosotros como seres espirituales.

Amigos, no todo lo que brilla es oro….


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