En mi país celebramos durante cuatro días unas fiestas que unen a nuestra gente y llegan muchos visitantes de otros países. La primera vez y única vez que fui a esas fiestas fue antes de la Pandemia, fuimos el primer día (jueves) al mediodía. Fuimos mi esposo, mis hijas y una amiga. Ese día almorzamos, vimos el corte de cinta inaugurando las fiestas y recorrimos las calles con tranquilidad porque no había mucha gente. No obstante, se comenzó a llenar a las 6pm y a las 7pm nos fuimos. A mi me encantó porque a diferencia de mi esposo y mi hija mayor, a mi hija menor y a mi, nos gusta ese tipo de ambiente alegre donde por todas las esquinas e inesperadamente aparecen grupos cantando y tocando panderetas, además de los disfraces que le llaman cabezones. Ese día le dije a mi familia que regresáramos otro año, pero quedándonos en el mismo centro de la actividad para no salir en carro. En esas fiestas disfrutan todas las familias, lo único que para las personas que son religiosas o no les gusta los jolgorios como a mi esposo e hija, les recomiendo que vayan como fuimos nosotros, jueves, para que disfruten de la comida y artesanías, pero deben retirarse a las 5pm, antes de que comience el vacilón.
De otra parte, terminaron las Navidades y ahora comienza la política por ser año pre eleccionario. A mi me encanta la política y si han leído todas mis historias ya saben que desde que estaba en el vientre de mi madre escuchaba a mi padre en los mítin políticos de aquellos tiempos. Sin embargo, contraje matrimonio con un activista del otro partido. Después les contaré esta historia, que al inicio les diré que mi padre derrotó a quien después fue mi suegro, así que en la próxima historia les cuento que soy una política rara porque mis mejores amigos son los contrarios políticamente. Qué ironía… Por qué será?