Ya ustedes saben que mi padre falleció hace cuatro años. Por esta razón mi madre vive en una casa cerca de la mía. Mi madre vive sola y feliz en su casa porque es pequeña y segura. La casa de mi madre y la mía la fumigan una vez al mes por lo que rara vez se ven insectos.
Los primeros tres años de ella vivir en la casa todo estaba bien. No obstante, ha pasado aproximadamente cinco meses que mensualmente ella ve un alacrán dentro de su casa. Mayormente los ve en su cuarto y pocas veces en la sala. Les cuento que hace aproximadamente dos años atrás, vi un alacrán súper enorme en la sala precisamente de mi madre, pero hice que mami saliera de su casa para que no lo viera y llamé a mi esposo para que lo matara, así se hizo y mi madre no se dio cuenta del suceso y nunca se lo he mencionado. En ese momento, pensé que fue un suceso aislado porque en mi casa no los veo. Sin embargo, en los últimos meses este es el suceso de no terminar en la casa de mi madre. Incluso, hace tres meses las dos estábamos hablando en la sala y de momento miré para el piso porque vi un movimiento y era un alacrán bastante grande que salía de su cuarto para la sala (me tiré un grito que ya ustedes se imaginarán). Entiendo que somos muchos los que le huimos a este animalito venenoso, pero saqué fuerzas de las que creí que no tenía y para que el alacrán no se perdiera en la casa, coloqué sobre este animal un abanico de pedestal (por poco lo rompo) y dejé al alacrán debajo del abanico, acorralado en lo que llamaba a mi esposo para que lo matara.
Mi pobre madre dejó de dormir en el cuarto desde hace tres semanas. Duerme en la sala, no duerme bien porque está atemorizada y esto me rompe el corazón. El dolor que siento por estar impotente ante estos sucesos, decidí buscar información sobre ese animal. A los datos que tuve acceso repetidamente informaban que ellos viven en la tierra (mi madre tiene arena al frente y en la parte posterior de la casa), las lluvias causan que ellos salgan de su hábitat, la madera y los lugares oscuros son perfectos para ellos (esto me lo repitió el fumigador porque dice que cuando ellos entren van a morir por el veneno que el fumigador deposita en el piso, pero de aquí a lo que mueren mi madre sufre). También el olor a lavanda los ahuyenta.
Bueno, les cuento que comencé desde hace tres semanas a trabajar con la información que busqué en Internet. Compré grama y comenzamos a sembrar al frente de la casa (falta mucho por sembrar). Cerramos dos espacios debajo de las ventanas que tenían madera donde anteriormente había dos aires acondicionados de pared. Además, eliminamos una madera que estaba pegada a la casa, le compré galones de lavanda para pasar mapo, limpiar la casa y dejar cantidades del líquido de lavanda en embaces pequeños en varias áreas de la casa. Les comento que el olor a lavanda no me gustaba para nada, pero ahora me estoy acostumbrando a amarlo.
Ya que nos estamos acercando aproximadamente a los treinta días de haber visto el último alacrán dentro de su casa, estos días son cruciales para saber si hemos avanzado en combatir la visita de estos animalitos que no son inofensivos. En estas tres semanas no se han visto, pero como les dije anteriormente mi madre los ve una vez al mes, aproximadamente.
Escribiré sobre este tema nuevamente si no logramos eliminar o minimizar la visita de los alacranes en la casa de mi madre. Así que, si no vuelvo a escribir sobre este tema y alguno de ustedes tiene el mismo problema, ya saben cómo combatirlos. Dios nos acompañe y confío que Él nos ayudará en este proceso.