!Como todo está cambiando en nuestro Mundo!. Laboro en un lugar donde damos servicio a los ciudadanos de todas las clases sociales. Continuamente referimos situaciones para que sean resueltas, unas se resuelven y otras no. Cuando las situaciones se resuelven la satisfacción que siento no tiene comparación. Las que no se resuelven, busco otras alternativas y algunas nunca se resuelven porque los ciudadanos no cumplen con los requisitos u otras razones, pero hoy la experiencias fue diferente.
La experiencia fue diferente porque hoy escuché muchas personas expresar que no tienen dinero para pagar los servicios básicos como el agua y luz por el costo tan elevado. Muchas de estas personas son empleados asalariados que dependen de su pago quincenal, bisemanal o mensual. Veo familias que tienen hijos en colegios o escuelas privadas porque no confían en la educación del gobierno y por el alto costo de vida tienen que dar de baja a sus hijos de los colegios para matricularlos en las escuelas del gobierno. También observo que la mayoría de los asalariados llevan a sus trabajos los desayunos, meriendas y almuerzos preparados en sus hogares para no incurrir en más gastos. Escucho sus expresiones en torno a lo temprano que salen de sus casas hacia el trabajo para no llegar tarde y asi no pagar los peajes por su alto costo. Peor aún ver ancianos con tanta necesidad.
Al llegar a mi hogar llegué sobrecargada, mientras mi esposo cocinaba, me siento a ver televisión y al escuchar a todos los periodistas llevarnos mensajes negativos sobre los altos costos en mi país: que si el costo de la luz va a seguir aumentando, agua, alimentos, peajes, hasta aquí llegué porque recibí un corto circuito mental. Sentí una depresión increíble como nunca me había ocurrido, me sentí sobrecargada sin alternativas, desarmada, triste, melancólica, pensando qué será de mis hijas si se quedan viviendo en este país (pensando que mejor es que se vayan a vivir a otro país donde progresen ya que tienen altas preparaciones académicas). Les cuento que mientas estoy viendo televisión con un colapso depresivo sin salida, vi a mi esposo que no es expresivo, lo vi contento y gracioso (esto ocurre pocas veces). No me daban gracias sus monerías, pero tampoco quería que se diera cuenta cómo me sentía, por lo que oculté mi sentimiento. Mis hijas se dirigieron a la cocina donde su padre estaba y una de ellas mientras escuchaba a los periodistas, expresó que había que irse de este país porque no se progresa, que existen muchos problemas que cada día se agravan y los están obligando a irse. Quince minutos más tarde retorné a mi estado normal entendiendo que los medios de comunicación tienen una gran responsabilidad porque nos traen la verdad de lo que ocurre en los países, pero esa poderosa herramienta también deberían utilizarla para tratar de darle alternativas positivas y sosiego a las personas porque así como me ocurrió a mí que estaba cargada por mi trabajo, imagínense que puede ocurrir con las personas que se ven sin salida? Les cuento que estuve recientemente en Italia y quede sorprendida porque los periodistas de ese país tenían las mismas quejas que los de mi país. También escuché a un sacerdote de otra parte de Europa quejarse públicamente sobre la situación de los periodistas. Para los medios de comunicación es fácil quejarse y señalar a los gobiernos, pero últimamente no aportan con ideas o al menos tratar de dar sosiego a la ciudadanía con asuntos positivos y alegres.
Si te has sentido así no pierdas las esperanzas, todo es pasajero y siempre hay alternativas. Busca ayuda psicológica, con un familiar, amigo o en la Iglesia. Quiero que sepas que ya me siento bien porque valoré lo que Dios me regaló: LA VIDA…..Lo busco en Espíritu y en Verdad lo que hace que todo cambie.
Ahora los dejo porque tengo que despertar a mi esposo quien está felizmente roncando porque todas las noches oramos y hoy le corresponde orar a él.